No nos cambiaron las reglas… nos cambiaron el juego…

En la dinámica comercial y empresarial de hoy, ésta es la máxima…  nos cambiaron el juego mientras jugábamos…  toca aprender a jugar de nuevo.

Lo que sabíamos hasta hoy ya no sirve…  al contrario aferrarnos a ello puede ser nuestra mayor desventaja porque vamos a tener la tentación de querer jugar de la manera que sabemos sin permitirnos aprender cuales son las nuevas reglas y como se juega este nuevo juego, tenemos que despertar la curiosidad por conocer como es el nuevo terreno, los árbitros, los competidores, los espectadores y los más importantes, los colaboradores y clientes. 

La nueva realidad económica impone un tipo de liderazgo que tenga la capacidad de aprender; esa es la competencia más importante que un líder, un gerente debe tener en su portafolio de herramientas. Aprender es la adopción de conocimiento que te permite hacer hoy lo que ayer no sabías o no podías. Sin duda a este desafío lo acompaña el reto de atrevernos a soltar las viejas afirmaciones que daban por sentado que el mundo era de una determinada forma, para asumir nuevas afirmaciones que nos conduzcan a nacientes realidades con las que vamos a construir un nuevo presente.

El Líder

El líder empresarial tiene que ser por la naturaleza de su rol, un virtuoso en el arte de escuchar. Escuchar e interpretar a los clientes será el mayor rasgo diferenciador que podremos exhibir. Este nuevo milenio eleva el desafío de ser empresario y líder a otro nivel; nos exige entender el propósito de las empresas, para que están en el campo de juego, y descubrir realmente para que existimos, que no es ganar dinero, eso es resultado y siempre lo será. Simón Sinek nos dice “si los seres humanos nos comunicamos desde nuestros porque, entonces, si no sabemos porque hacemos lo que hacemos, como pensamos comunicarnos”.

Estoy de acuerdo que debe haber un resultado, esa es la sangre que mueve el torrente sanguíneo empresarial, pero tenemos que ir más allá, hay que identificar qué es lo que nos conecta con los clientes, ¿porque un cliente va a elegir comprar nuestro producto o servicio y no el de la competencia?, que nos hace diferentes y elegibles, este es el nuevo juego. La respuesta a esta pregunta es la que nos debe tener ocupados y debe ser la guía que enmarque nuestras acciones.

A lo interno de sus organizaciones ese mismo liderazgo debe aprender a jugar este nuevo juego que viene aderezado con grandes desafíos; la mayoría del trabajo manual ha sido sustituido por procesos de robotización y automatización, y en contraposición hemos visto como el trabajo no manual, el trabajo del pensamiento es el que ha ocupado los espacios en las fuerzas laborales. Para las posiciones de liderazgo manejar a los empleados del pensamiento no es fácil, en muchos casos no sabemos cómo hacerlo. 

El liderazgo empresarial está obligado a incorporar o perfeccionar sus habilidades de comunicación. Estas son las herramientas que le van a permitir surfear con éxito las olas del desafío de guiar esta fuerza humana que hace mover y le da vida a sus empresas. En este nuevo escenario aún no hemos descubierto como optimizar la creación de las ideas y hacer que los trabajadores del pensamiento sean más productivos. Desconocemos cómo hacer para que la generación de ideas asociadas al trabajador del conocimiento se mantenga al máximo todo el tiempo. Esto es precisamente lo que hace a este desafío tan rico y apasionante, involucrarse en la solución de este enigma nos mantendrá ocupados un buen tiempo. 

El liderazgo empresarial está obligado a incorporar o perfeccionar sus habilidades de comunicación.

Por lo pronto, los líderes tenemos a mano las herramientas conversacionales que son las que se ajustan mejor a este nuevo mundo empresarial, a este nuevo juego. La gran invitación de este momento histórico que estamos viviendo es saltar al terreno de juego, abandonar el confort de nuestros asientos en las gradas y brincar al campo y participar en él. Tengamos la certeza que este nuevo desafío nos llevara a cometer errores, pero afrontemos el hecho que éstos serán nuestros mejores maestros, las dudas, y miedos se irán desvaneciendo en la medida que los errores cometidos vayan acorazando con sus cicatrices nuestro conocimiento y podamos volver a tener la maestría que alguna vez tuvimos. 

Que gran oportunidad para aprender haciendo, equivocándonos, compartiendo. Los líderes de hoy deben fomentar una nueva cultura que estimule soltar amarras, desprendernos de la seguridad que produce mantenernos en nuestra zona de confort y donde los emprendedores sean premiados. Parece que hemos adormecido ese espíritu aventurero que nos ha llevado a descubrir tanto, nuestra historia así lo narra. Es el momento de desempolvar el cuerpo y comenzar a andar hacia un nuevo horizonte, seguros de llegar a un destino que nuevamente nos va a deslumbrar y nos permitirá avanzar en el dominio de este nuevo juego…

 A estos líderes que les toca la compleja tarea de convivir con 5 generaciones con gustos y necesidades tan diferentes, esta es su oportunidad de unir esfuerzos, de ver más allá del resultado mostrado en un balance, de comprender que no puede existir un cliente satisfecho si tus colaboradores no lo están, que deben buscar en las competencias conversacionales las herramientas para conectarse emocional y racionalmente con sus colaboradores para lograr lo mejor de ellos, y orientar esa fuerza humana en la búsqueda de la satisfacción de sus clientes, y que en esa satisfacción lo que los mueva sea la creación de relaciones sinceras que se perpetúen en el tiempo; la rentabilidad es una consecuencia natural de lo anterior.

Los lideres actuales, que día a día enfrentan un mundo “VICA”;  un mundo volátil donde la vida útil de las cosas las medimos en horas; un mundo incierto, donde las verdades con las que crecimos fueron puestas a pruebas o demolidas desde sus cimientos; un mundo complejo, donde hay que aprender a jugar cada día, pues no nos cambiaron las reglas, nos cambiaron el juego; y por ultimo un mundo ambiguo, donde la infoxicación hace que nuestras certezas y seguridades sean puestas a prueba cada día; desde esta tribuna les deseamos el mayor de los éxitos y le damos la bienvenida a este nuevo juego, a esta nueva realidad… No nos cambiaron las reglas…    nos cambiaron el juego…


Este opinión fue escrita por Alberto Cortés, socio fundador de VICA Consulting SC.