El ejercicio más simple para entrar en quietud

Es muy probable que en algún momento en tu trabajo, estudios, en tu día a día, sientas que te apetece desconectar, estar en tu lugar favorito, en el lugar donde sientes quietud, un espacio donde respiras calmadamente y tu mente y tu cuerpo se relajan.

¿Por qué te apetece esa sensación? La respiración es el mejor indicador que tienes para conocer tu estado mental y emocional. En ella tienes las respuestas.

La respiración como proceso biológico no es sólo necesaria para llevar aire a los pulmones sino también para conseguir un nivel de relajación en nuestra mente y cuerpo.

Si la sientes agitada es probable (si no te estás ejercitando o viendo una peli de acción) que estés ansiosx, estresadx, con pensamientos recurrentes sobre algo que quizá te preocupa. Esto genera un círculo vicioso, como estamos nerviosos respiramos más rápido y como respiramos más rápido nos generamos mayor nerviosismo y ansiedad. Alterando también el ritmo natural del sistema nervioso que reacciona de forma automática ante situaciones de peligro o estrés y activa el modo que se conoce como de lucha o huida. Aumenta nuestra presión arterial, el ritmo cardíaco, libera hormonas que estimulan nuestra atención y capacidad de reacción.

Someter el cuerpo a este estado constante de activación por estrés genera desbalances a todos los niveles químicos, y posteriormente pueden comenzar a aparecer síntomas de malestares y molestias físicas debido a la alteración recurrente de los ritmos naturales y orgánicos del cuerpo.

Si en cambio sientes tu respiración tranquila, se envía un mensaje al cerebro y a todos tus sistemas para calmarse y relajarse. Lo cual promueve el aumento de la capacidad de concentración, mayor control de la ansiedad y la depresión, mejora en la capacidad de resolución de problemas, aumento de la productividad, previene y mejora considerablemente los problemas de insomnio, aumenta nuestro buen humor y la creatividad.

Es por ello que te traigo este primer ejercicio de toma de consciencia de la respiración. Proponte practicarlo al menos un par de veces al día por 21 días y verás resultados increíbles.

Un minuto de respiración profunda

Se recomienda que hagamos al menos una parada al día para respirar conscientemente, especialmente cuando uno se siente desbordado mental o emocionalmente. Pero este ejercicio lo puedes realizar en cualquier momento del día las veces que gustes.

Pasos para realizar el ejercicio:

  1. Siéntate o acuéstate de forma cómoda (depende del lugar donde te encuentres).
  2. Coloca la mano derecha sobre el vientre y realiza una gran exhalación.
  3. Toma una inhalación lenta, suave y profunda por la nariz, arrastrando despacio la respiración desde el abdomen hasta la parte superior del pecho, sintiendo como se llenan abdomen y pecho.
  4. Haz una pausa sosteniendo el aire unos instantes (4 segundos máximo).
  5. Deja salir el aire lentamente por la boca realizando la exhalación en sentido contrario: desde la parte superior del pecho hasta el abdomen, imaginando que el ombligo toca la columna vertebral. Sintiendo como la mano derecha va hacia adentro (sin ejercer presión).
  6. Repite al menos unas 5 veces, haciendo (si es posible) que la exhalación sea dos veces más larga que la inhalación.
  7. Sigue con tu día de plena conciencia!

Tu propia respiración puede ser uno de los recursos más poderosos que posees. Aprovéchala sin dudar!!!

Cualquier interrogante que tengas, escríbeme!